11 Jul 2018

En verano, no olvides cuidarte por dentro y por fuera.

No olvidemos que debemos beber al día un mínimo de 2 litros de líquidos, realizar un mayor número de comidas que no sean abundantes y por supuesto protegerse del sol utilizando una crema con factor de protección adecuada a nuestra piel, son algunas de las recomendaciones que ofrecemos los profesionales para disfrutar de un verano saludable.

Sabemos que con la llegada del verano, las altas temperaturas y los días largos de verano nos obligan a cambiar de hábitos. Aunque es una de las épocas más esperadas del año por los beneficios que nos conlleva, debemos seguir una serie de pautas para no perjudicar nuestra salud durante este período estival.

Las principales recomendaciones para llevar a cabo un verano saludable son:

• Realizar una dieta con alimentos que nos repongan sales minerales y el agua que perdemos con la transpiración. Nuestro menú veraniego debe de incluir alimentos ligeros: sobre todo fruta y verdura, además de pescado, pasta y legumbres. El objetivo de alimentarnos bien en verano es para aportar nutrientes fáciles de digerir por nuestro organismo. Una ensalada, además de resultar ligera para continuar la actividad diaria, se puede convertir en un plato completo si se le añade pollo, queso o atún. Mucha precaución con las comidas copiosas, especialmente si van acompañadas de alcohol, que nos aumentan el riesgo de sufrir problemas asociados con las altas temperaturas.

 Tener una adecuada hidratación nos evita en gran parte de los riesgos asociados al calor. Para conseguirla, elegiremos alimentos con alto contenido en agua (frutas y verduras). Las sopas frías como el gazpacho, además de aportarnos minerales, contribuyen a cubrir las necesidades de agua en nuestro organismo. Hay que prestar especial atención a la hidratación de los niñós, las personas mayores o dependientes y particularmente las personas que tienen problemas cognitivos, ya que posiblemente tengan menor sensación de sed.

• Todos sabemos que nuestra piel es una barrera de protección, por ello debemos cuidarnos también por fuera, protegiéndola de los efectos nocivos del sol, utilizando cremas con factor de protección adecuadas para nuestro tipo de piel (recomendamos que nunca sean inferiores a factor 30), aplicándolas cada dos horas siempre y cuando permanezcamos expuestos al sol. Recordar que la aplicación inicial debemos hacerla 30 minutos antes de exponernos al sol.

• Utilizar un sombrero o gorra para proteger el rostro y el cuello, también te ayudarán a prevenir la insolación.

• También debemos de proteger los ojos del sol con unas gafas adecuadas 100% de los rayos UV. siempre que sean unas gafas homologadas y compradas en comercios especializados. 

• La ropa nos protege del sol, cuanta mayor superficie corporal llevemos cubierta, mayor será nuestra protección. Usar prendas holgadas, frescas y de colores claros es lo más recomendable.

En definitiva hay que hidratarse, también evitar las horas centrales del día para realizar actividades en el exterior y protegerse adecuadamente son algunas de las recomendaciones principales que os podemos recomendar, para un mejor disfrute del verano.

¡FELIZ VERANO!

Benigna Rodríguez Cobo

Psicóloga Psicoterapeuta
Centro Sanitario Integral AYCAN