03 Abr 2018

5 Situaciones en las que es necesario aceptar para vivir con bienestar y salud emocional

“Concédeme serenidad para aceptar lo que no puedo cambiar, valor para modificar lo que sí puedo y sabiduría para reconocer la diferencia”

Reinhold Niebuhr

Cuando somos capaces de aceptar aquellas situaciones que no dependen de nosotros, que no podemos cambiarlas… nos transformamos, desapareciendo el malestar y la frustración.

Lo que desata nuestro sufrimiento no es el problema en sí, sino cómo lo gestionamos Muchas veces confundimos el significado de la palabra aceptación. Creemos que es resignarnos a una situación concreta, pero nada más lejos de la realidad.

Aceptar no es conformismo, ni dejar de esforzarse en las metas que quieres con¬seguir, ni tampoco falta de implicación, ni de sacrificio, ni de empeño. Es simplemente ser consciente de que hay cosas que no dependen de nosotros para dejar de fijar ahí nuestra atención y nuestros recur¬sos… para ponerlos en aquello que si podemos cambiar.

En definitiva, es tomar una determinación inteligente que conlleva reconocer lo que no podemos modificar, lo que no nos atañe. De no hacerlo será como llevar un yugo a la espalda que comprometerá seriamente nuestro bienestar y salud emocional.

Aceptar no significa que no desees cambiar o mejorar. Implica experimentar sin negación ni rechazo, que un hecho es un hecho.

Por ejemplo, un trastorno depresivo en dos personas distintas, puede ser vivido de forma completamente diferente. Una de ellas puede verbalizarse a sí misma “que desastre, cómo me puede estar pasando esto a mí, lo mal que la estoy pasando, estoy sufriendo mucho, esto no acaba nunca…” enredándose en lo mal que se encuentra pero no haciendo nada para mejorar. Y sin embargo, la otra persona puede pensar: “tengo depresión, me encuentro triste, con pocas ganas de hacer cosas, lloro, me cuesta dormir, no tengo ganas de nada… pero bueno, es lo que tengo en este momento así que no voy a pelearme con el malestar, sino que le voy a hacer frente desde la aceptación, dejando de centrarme en lo mal que me encuentro y empezando a realizar cosas que me hagan sentir mejor cuanto antes, aunque me cueste y no tenga ninguna gana de hacerlo”

Estas dos situaciones son radicalmente distintas. Resignarse es no estar a gusto con lo que te ocurre, pero no hacer nada para estar mejor, te enredas en el malestar y te centras en él. Aceptación es ser consciente de lo que te está pasando, dejar de pelear con el malestar e iniciar conductas de cambio para mejorar y superarlo.

5 Situaciones en las que es necesario aceptar para vivir con bienestar.

1. Los hechos ocurridos en el pasado y la incertidumbre del futuro. El pasado no es posible cambiarlo, en lugar de enredarte en él y dar vueltas a lo sucedido intenta extraer el aprendizaje vital de lo que ha ocurrido. Mirar hacia atrás pensando en lo que fue y en lo que pudo haber sido, solo te traerá malestar y frustración. Intenta centrare en el presente y en las cosas que te producen bienestar y satisfacción. De igual forma, es necesario aprender a vivir con cierto nivel de incertidumbre, no podemos controlar lo que ocurrirá mañana, ya que no depende de nosotros. Vive en el presente y disfrútalo

2. No pretender cambiar a las personas de tu entorno para que se amolden a lo que pretendes. No esperes que nadie cambie por ti, es una equivocación en el que muchas personas suelen quedar atrapadas. Muchas veces sabemos lo que no nos gusta del otro y caemos en la trampa de creer que conmigo será diferente, que cambiará. Pero el cambio o no ocurre nunca, o sólo durante un periodo de tiempo, volviéndose a repetir el mismo patrón. Los cambios tienen que surgir de dentro… lo que surge de fuera está condenado al fracaso.

3. Reconocer y expresar las emociones. No escapes de aquellas que te resulten incómodas como el miedo, la tristeza, la ansiedad… todas están ahí por algo, algo te quieren decir y enseñar. No trates de negarlas ni evitarlas…. Párate y siente, trata de averiguar qué te pasa y por qué están ahí. Las crisis son oportunidades para generar desarrollo y fortaleza emocional, cuando se abordan de forma positiva… intenta extraer los aprendizajes de las situaciones difíciles. No huyas de lo que sientes haciendo cosas para evitar sentir. Solo escucha, siente, reflexiona, e intenta averiguar que te están diciendo.

4. La parte injusta de las cosas. En la vida ocurren muchas cosas que no son justas y que no las entiendes; una infidelidad en la pareja, la desilusión de una amistad, un compañero de trabajo que actúa de una forma que no comprendes, una enfermedad, un accidente, la pérdida de un ser querido… Hay muchas situaciones que van a ocurrir y de las que no tienes control, por lo que están fuera de tu responsabilidad. Es necesario aceptarlo e intentar no quedar atrapado en ¿y por qué me ocurre esto a mí?”.

5. El paso de los años. Cumplir años es inevitable, es un proceso natural de la vida que hay que vivirlo con franqueza y sencillez, sin negarla ni evitarla. Cuando somos capaces de liberar el apego al cuerpo y a la juventud, estamos abiertos y receptivos al cambio, con una actitud positiva para todo aquello que tenga que llegar. Naturalmente, esto no significa que dejes de cuidarte; salir a pasear, correr, practicar algún deporte, tomar el sol con precaución, cuidar tu piel, arreglarte, mantener el peso… nos ayudaran a mantenernos mejor y estar más saludables.

Fco. Javier Zamora Bilbao

Psicólogo General Sanitario
Centro Sanitario Integral AYCAN